Felipe Rivas
Director Ejecutivo de CIDEP
Del 24 al 30 de abril se celebra a nivel mun- dial la Semana de Acción por la Educación como parte esencial de la Campaña Mundial por la Educación (CME). Esta campaña promueve la educación como un derecho humano básico y moviliza presión pública sobre gobiernos y comunidad internacional, en más de 125 países. Todo ello, se realiza en función de cumplir con las promesas de proveer educación básica libre, obligatoria y pública a todo el mundo. Asimismo, estimula el cumplimiento de los compromisos internacionales de Educación para Todos firmados en Dakar y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
Esta claro que la educación es un derecho humano universal, es la clave para la disminución de la pobreza y el desarrollo humano sustentable; es una responsabilidad principal del Estado y un compromiso de toda la sociedad. A partir de esta premisa se considera que las metas se pueden lograr si los gobiernos movilizan la voluntad política y los recursos disponibles. Actualmente, existen más de 125 millones de niños y 880 millones de adultos que no gozan del derecho a la educación. Lo preocupantes es que en una sociedad basada en el conocimiento, los saberes y los aprendizajes, no gozar de este derecho es equivalente a mantenerse excluido del desarrollo, a formar parte de la creciente pobreza y por lo tanto, de la desigualdad. Por esta razón, la movilización, la contraloría social, la generación de iniciativas innovadoras y oportunas son elementales para transformar realidades locales y nacionales.
En el caso particular de El Salvador cada año se organizan actividades orientadas en función de sensibilizar y divulgar el llamado mundial de cumplir. Además, ser desarrollan esfuerzos privados por dinamizar la actividad educativa nacional, lo cual resulta alentador para una sociedad que requiere un mayor consenso de iniciativas encaminadas a motivar el cambio educativo.
En este marco, CIDEP como organización educativa no gubernamental ha lanzado la publicación denominada “Sistema de Educación Alternativa (SEA): una oferta de calidad para el sector rural”. Con este libro se pretende contribuir a la generación de una oferta educativa flexible, de calidad y sin costo para las familias rurales. La propuesta es generar una visión incluyente, participativa y demócrata. El SEA representa un proceso de construcción social y un modelo de educación rural basado en la calidad. Su principal aporte está dirigido a la población que ha sido excluida del servicio educativo. Por ello su propuesta consiste en propiciar el cero costo de la educación para las familias, el desarrollo de una currícula flexible en el marco de los estándares educativos nacionales, con un modelo que se ajusta a la realidad comunitaria. El libro recupera las experiencias latinoamericanas y nacionales tanto gubernamentales y no gubernamentales, formales y no formales.
En este sentido, retoma la Educación Popular como concepción pedagógica, política y ética, los ejes transversales de género y medio ambiente; promueve la escuela ciudadana y la ciudad educadora.
Plantea la participación social y la acreditación del Ministerio de Educación como factores esenciales en el proceso, de tal forma que varias organizaciones acreditadas podrán desarrollar los procesos y retroalimentar el sistema.
La estrategia alternativa promueve la participación social desde la acción educativa y la contraloría social, promueve el desarrollo humano sostenible y el combate de la pobreza en las zonas rurales, en el marco de los compromisos de EPT y los ODM. Algunos de sus componentes son: El modelo alternativo de educación rural preescolar basado en la atención integral a la familia a través de círculos infantiles y los Centros de Desarrollo Infantil; el Modelo Alternativo de Educación Rural Básica y Media, el cual incorpora una modalidad acelerada para facilitar la atención de sobre edad y lograr la nivelación académica adecuada; fusiona niveles en continuo educativo, basado en los aprendizajes significativos, estándares por niveles y la formación para la vida; el tercer componente es el Técnico Superior y Habilitación Tecnológica dirigida a jóvenes que buscan una conexión con el ámbito laboral y comunitario.
Sin embargo, traducir las propuestas teóricas del SEA a la practica requiere de crear condiciones de financiamiento. En este contexto, surge una de las iniciativas más importantes: la creación del Fondo de Inversión Municipal por la Educación. Hasta ahora, se ha logrado que más de 100 alcaldes del interior del país asistan a la firma de protocolo, el cual servirá como punto de partida para estructurar dicho fondo. La firma de este compromiso permitirá destacar sus acciones educativas y aumentar la inversión en la educación en sus municipios.
El fondo seguramente motivará y estimulará a nivel local el cumplimiento de los siguientes compromisos internacionales firmados por El Salvador: acceso pleno a la educación gratuita y de calidad, erradicación del analfabetismo, eliminación de la discriminación de género, asegurar que todas las necesidades de aprendizaje de personas jóvenes y adultas se logren a través del acceso equitativo a medios de enseñanza apropiados durante toda la vida.
Paralelo a la presentación de estas dos grandes iniciativas, la agenda educativa nacional contempla otras propuestas. Dentro de las más importantes se encuentra la realización del foro “Los políticos vuelven a clases”, el cual será desarrollado en la Asamblea Legislativa. Por su parte, el centro Alfa y FEPADE realizan el IV congreso pedagógico con el objetivo de fortalecer las competencias básicas. De tal manera que a nivel nacional, la semana de acción por la Educación confirma el sentido de lo expuesto por el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, acerca del trabajo de las ONG en el mundo: “las ONG han hecho contribuciones extraordinarias hacia la educación en muchos países y se han unido ahora en una Campaña Mundial para la Educación. Hoy, yo le digo a la comunidad de las ONG: nosotros no podemos ganar la batalla sin sus conocimientos, su energía y su capacidad de acción.”
Este dinamismo de la sociedad civil, se suma a la presentación del Plan 2021, el cual recoge aspectos fundamentales para el desarrollo educativo del país. La Campaña Mundial por la Educación sigue su rumbo pero, su destino final será más optimista si durante el recorrido cuenta con el consenso, el aporte y el apoyo del Estado y de la sociedad salvadoreña.